Me llamo Montse y Botànic Serrat es mi xerojardín. Está situado en la comarca del Vallés Oriental, provincia de Barcelona, un jardín compuesto de árboles y plantas de la zona, cactáceas y flores ornamentales.

Pero hay mucho más... Entra, lee, mira, juega y descubre la botánica de una manera sencilla, las leyendas de las plantas, su historia y otras curiosidades.

Doce campanas


Mañana, al término de las doce campanadas, dará comienzo un nuevo año, que espero que os traiga mucha felicidad, prosperidad, salud, alegría y en el que se cumplan vuestros sueños, y así, con estas doce campanillas, estas doce flores con forma de campana :

Mirabilis jalapa, Cotyledon macrantha, Petunia hybrida, Calystegia soldanella L., Fressia alba, Solandra maxima, Convolvulus althaeoides, Echeveria Perla de Nuremberg, Campanula persicifolia L., Zantedeschia aethiopica, Convolvulus arvensis e Hibisicus rosa-sinensis.

Os deseo a todos un FELIZ AÑO NUEVO !!

MANTECADOS y POLVORONES





Otra de las tradiciones en este blog es conocer esos dulces navideños que llegan a nuestras mesas año tras año, con qué productos se elaboran y de donde procede su tradición.

Unos de nuestros postres más tradicionales en la repostería navideña son los polvorones y mantecados.  Ambos son una especie de tortas redondas hechas básicamente con manteca de cerdo, harina y azúcar, en el caso de los mantecados, mientras que los polvorones llevan almendra y están recubiertas de azúcar en polvo, o azúcar glasé, que hace que al comerlos se deshagan en la boca y de esa característica proceda su nombre.

Mantecado

El origen del mantecado data del siglo XVI, cuando en Andalucía, hubo un excedente de cereales y la abundancia de lechón, que propició la elaboración de las llamadas “tortas de manteca” en los pueblos andaluces y en el Convento de Santa Clara, según muestran los archivos históricos que hablan de los recipientes utilizados en su elaboración.

Unos dicen que fue en Antequera su origen y otros que en Antequera, donde existe un antiquísimo fresco que decora el salón del Ayuntamiento con una referencia clara a los mantecados que allí se hacían.

En el siglo XIX, la estepaña Filomena Macaela Ruiz Téllez, conocida por el apodo de “La Colchona” les dio a su marido para vender los mantecados que hacía, transportándolos desde Estepa hasta Córdoba e ideó la forma de secarlos, hornearlos, para que resistieran el transporte y almacenamiento sin deterioro de sus cualidades. En 1899 había en Estepa unas quince casas convertidas en pequeñas fábricas de mantecados que fueron alcanzando fama en toda España, hasta que en el 2011 se nombró a Estepa denominación de origen protegida en esta especialidad.


Polvorón

La receta de los mantecados es, como hemos dicho, un amasado de manteca de cerdo, harina y azúcar a los que se les añade especias o ingredientes para hacerlos de distintos sabores como ajonjolí, canela, almendra, limón, coco o chocolate.

Los polvorones vendrían a ser una variante de los mantecados, cuya base de elaboración es la almendra, después llevan la harina, manteca de cerdo y azúcar, como los mantecados, finalmente están espolvoreados con azúcar glasé y son de forma ligeramente alargada.


Ambos, junto con los turrones y mazapanes hacen las delicias de grandes y pequeños en estas fiestas navideñas. Yo he comprado unos poquitos, los que veis en la cesta, por aquello de las calorías ¡y es que me encantan!


Bon Nadal


Con esta sencilla ramita de muérdago que es la que compré para llevar la suerte y la magia de la Navidad a mi casa, os quiero desear con todo mi cariño una FELIZ NAVIDAD a todos.


ENCINA Un árbol con historia

Encina (Quercus ilex, L.)





En Botànic Serrat hay tres encinas autóctonas de la zona y siguiendo con la tradición de este blog de ir contando las leyendas e historias en torno a ciertas especies vegetales relacionadas con la Navidad, hoy os hablaré de este árbol tan conocido y extendido en España.


La encina (Quercus) es un género de árboles o arbustos pertenecientes a la familia de las Fagaceae, que abarca entre 400 y 600 especies distribuidas por Europa, Asia occidental y América.

Se considera un género muy antiguo, habiéndose hallado fósiles del cretácico superior, un árbol con una larga historia y simbolismo.

Los celtas denominaron “kaërquez” a la encina y de la que deriva su nombre “quercus” cuyo significado es “árbol hermoso”, un árbol de culto entre los primeros pobladores de la Península Ibérica, los celtíberos. En aquel tiempo toda la península estaba cubierta de frondosos bosques con abundantes encinas y dada su característica de árbol perenne, no es extraño que le rindieran culto. 

Los druidas, antiguos sacerdotes celtas, tenían la creencia de que había un árbol bendito, un árbol de la vida, capaz de curar todos los males físicos y espirituales, preferentemente el roble al que también llamaban “kaërquez”, pero también otros árboles de gran porte como el castaño, la haya y la encina.

Debemos atribuir a la encina muchas de las leyendas que tienen relación con el roble, el árbol sagrado, así cuando Homero en “La Iliada” cuenta que Ulises pide consejo a Zeus a través del follaje de un roble, hace referencia también a la encina. Zeus, el soberano de los dioses del Olimpo, tenía como símbolos de fortaleza al roble y a la encina.

En la antigua Roma, había un encinar consagrado a Júpiter (Zeus) y las hojas de encina se utilizaban como distintivo de heroicidad y victoria, lo mismo que se hacía con las hojas de laurel.
En la Biblia, donde figuran muchos árboles sagrados, se habla del encinar de Mambré como el lugar en donde Yahvé se le apareció a Abraham.

Durante el romanticismo europeo del siglo XVIII, la encina significaba la fuerza inquebrantable y ese mismo significado se cierne en la época nacionalsocialista de Hitler, en donde hojas de encina aparecen en distintas condecoraciones militares.

En la actualidad, en España, los encinares están protegidos, suponen amplias zonas que contribuyen a mantener el ecosistema ya que albergan una gran diversidad de fauna y otras especies arbóreas formando espacios mixtos de bosque.

Sus hojas constituyen un alimento para el ganado y su fruto, la bellota, que antes era de consumo en la dieta humana, ha pasado a ser el principal alimento del cerdo ibérico, para la obtención de jamón y embutidos, cuya producción procede de las regiones de encinares entre las que destacan las grandes dehesas de Extremadura, Jabugo (Huelva) y Guijuelo (Salamanca).

FIRA DE NADAL





De nuevo abrimos la caja mágica de Navidad.

Esta es una fecha muy entrañable para mí, y por eso, año tras año, ha tenido un papel importante en este blog. Hemos ido descubriendo las plantas asociadas a su celebración, cómo son y sus leyendas y aunque ya os he contado casi todo, aún queda algo por descubrir, porque si algo tiene Navidad es esa magia especial que nos hace a todos más amables, más solidarios y más tradicionales.
En esta ocasión os contaré lo que suelo hacer estos días.


Una de mis tradiciones favoritas es acudir a la Fira de Nadal de Santa Llùcia, un mercado navideño ubicado frente a la Catedral de Barcelona y perderme entre las paradas.

 Comprar unas ramitas de muérdago

 Y disfrutar viendo los adornos navideños.


Después, cuando empieza a anochecer, pasear por los alrededores y finalizar en las Ramblas, en donde se pueden ver los puestos de floristas cargados de flores de pascua bajo la belleza de la iluminación navideña.



LIQUIDAMBAR

 He visto este bonito Liquidámbar para incluir en mi sección de "Plantas Amigas"

Liquidambar styraciflua L.

El género Liquidámbar pertenece a la familia Altingiaceae y lo forman 20 especies de árboles descritas, cuatro de ellas aceptadas.

Su nombre deriva del latín “liquidus”, líquido, y del árabe “ambar”, debido a su secreción fluida y aromática de color ámbar.

Liquidambar styraciflua L. conocido comúnmente como Liquidámar americano o Liquidámbar, es nativo de la zona templada del este de Norteamérica, comprendiendo Estados Unidos, Canadá, México y Guatemala, aunque se sabe que proviene del Terciario en Europa en donde desapareció debido a la glaciación.



Es un árbol monoico y caducifolio, de copa alargada y piramidal, ramas alternas ascendentes y delgadas, tronco recto de corteza con excrecencias, tipo corcho, que puede alcanzar de 20 a 40 cms de altura.

Hojas simples palmadas, de láminas más anchas que largas, lobadas de lóbulos triangulares con el margen serrado, que tienen olor a trementina y muy similares a las hojas de Arce.

Flores en panículas terminales o axilares sobre las ramas laterales. Son muy pequeñas, sin perianto y poco vistosas, las femeninas no tienen ni sépalos ni pétalos y aparecen insertadas junto con las masculinas en el mismo punto, envueltas en vainas caedizas y pubescentes.



Fruto globoso, seco y péndulo, con cápsulas biloculares y estigmas persistentes que se abren en el árbol y dispersan las semillas elípticas apicalmente aladas y de color canela, mientras que otros permanecen en la rama hasta resecarse.

Es muy apreciado en jardinería, como árbol ornamental, por la belleza de su follaje en otoño, cuando adquiere, a medida que avanzan los días, tonalidades que van desde el verde, amarillo, ámbar, rojo, escarlata y hasta marrón violáceo.



Su madera se utiliza para la elaboración de trabajos de artesanía e instrumentos musicales, siendo también muy estimada en la construcción, por sus dimensiones, resistencia y flexibilidad, para muebles, chapas y contrachapados, decoración de interiores y tonelería.

Este árbol era bien conocido y apreciado por los antiguos pobladores del Anáhuac, en su lengua lo designaban con el nombre de Xochicotzoquahuitl que significa árbol que produce trementina aromática, ese líquido ámbar, una especie de bálsamo. Antiguamente se utilizaba como base de la goma de mascar o chicle y en la actualidad se usa como aromatizante cosmético en jabones, esencias y pomadas.


Pétalos caidos

 Estos días "La otra mirada de Botànic Serrat" está en estos pétalos de rosa caídos.


Son el anuncio del invierno, junto con los días de lluvia y la bajada de temperaturas. Porque el calendario es una cosa, pero el jardín no entiende, él solo atiende a la llamada de la naturaleza y ésta dice que el invierno ya llegó.

PETIRROJO y HERRERILLO

 Con tantos arbustos de bayas rojas no es extraño ver como después de comérselas, los pajarillos apeguen su sed en un recipiente que les pongo con agua y allí los he pillado a los dos, al Petirrojo y al Herrerillo Capuchino.

 Primero apareció el colorido Petirrojo (Erithacus rubecula), que ya tenía ganas yo de tomarle unas fotos, aunque no me han quedado muy bien porque estaba a bastante distancia y el zoom de mi cámara no da para más.


 Después vino el Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus), estuvieron bebiendo juntos, compartiendo el agua como buenos hermanitos, como hemos visto en la primera fotografía y luego el Petirrojo se marchó.



Aquí vemos al Herrerillo con todo el agua para él solo.
Espero tener ocasión de poder hacerles fotos mejores, pero de momento, yo estoy contenta con estas.

LENTISCO con sus bayas rojas




También el Lentisco (Pistacia lentiscus, L.) tiene ahora sus bayas rojas.
Es otro de los arbustos que adornan el jardín y cuyos frutos sirven de alimentos a los pájaros durante el invierno.



Pequeñas drupas esféricas y aromáticas.


De su tronco se extrae un látex que se utiliza para elaborar goma de marcar, para hacer barnices y para añadir un sabor aromático a algunos licores. 

En España sólo se usa como árbol o arbusto ornamental, por su resistencia y la facilidad de su cultivo, además de que crece de manera espontánea en toda la Península Ibérica.


CARACOL CHAPA

 Con estos días de lluvia es fácil encontrar caracoles, como el Helix aspersa que es el más común, pero también este otro que hoy os presento, el Iberus gualtieranus.

El género de caracoles terrestres Iberus es endémico de la Península Ibérica, pero su taxomanía es controvertida por las distintas especies y subespecies, adaptadas a diferentes ambientes, que existen.


 La especie Iberus gualtieranus presenta distinta ornamentación y forma de la concha dependiendo de si se trata de la subespecie Iberus g.alonensis, de color blanquecino o de la Iberus g.gualtieranus, este último llamado caracol chapa por su concha plana.


Esta subespecie de caracol, se distribuye casi exclusivamente en el sur, en tres puntos concretos que son Almería, Granada y Jaén, en donde ha sido catalogado “en peligro de extinción” por la Junta de Andalucía que regula el abuso de su captura, dado que es un caracol de gran interés gastronómico. No obstante se pueden encontrar también en la costa mediterránea, desde Tarrgona hasta Murcia.


Se trata de un caracol pequeño, de concha globosa, marrón oscura y aplanada que le permite ocultarse en las grietas de las rocas durante el verano, mientras que en invierno se alimenta de la vegetación.


Su hábitat es en zonas de pinares y encinares de matorral bajo, lugares secos y soleados, en suelos calizos.

VIUDITA SILVESTRE

 Su nombre es Scabiosa columbaria L., pero se la conoce como la viuda o viudita silvestre y aunque ya os la he presentado en otras ocasiones, como es mi preferida, vuelvo a mostrarla en el blog en tres distintos momentos de su floración.


 Florece de Junio a Octubre, incluso dentro de mi jardín, y siempre que la veo no puedo dejar de mirarla y hacerle alguna foto. Su color rosa-violeta, su delicada forma y esa apariencia frágil me encanta.


Las dos primeras fotografías son del verano de Junio y Julio, esta última de hace dos semanas.

COTONEASTER con sus bayas rojas

 El Cotoneaster franchetii, ya se ha vestido para empezar el mes con los colores navideños, está lleno de bayas rojas que en contraste con las hojas verdes, forman un bonito espectáculo.

 Dan una nota de color al jardín, que buena falta le hace.

 Y sirven de alimento, durante el invierno, a los pájaros.


Este es el aspecto general del arbusto ¡precioso!

*Ver más información : Cotoneaster franchetii