Me llamo Montse y Botànic Serrat es mi xerojardín. Está situado en la comarca del Vallés Oriental, provincia de Barcelona, un jardín compuesto de árboles y plantas de la zona, cactáceas y flores ornamentales.

Pero hay mucho más... Entra, lee, mira, juega y descubre la botánica de una manera sencilla, las leyendas de las plantas, su historia y otras curiosidades.

OLIVARDA fruto y vilano


Esta mata leñosa y de tallos pegajosos llamada Olivarda (Dittrichia viscosa), acaba su floración en cuanto el frío empieza a sentirse y durante el invierno nos irá ofreciendo esta evolución que tomé en los primeros meses de este año 2011 que despediremos dentro de unos días.

Primero, al caer las flores liguladas de los capítulos, deja al descubierto las tubulares con el fruto, una cipsela que se compone del aquenio cilíndrico y el vilano.



Los vilanos se esparcen en el aire, con las semillas que servirán para su propagación.







Así, cada vez más, la planta va quedándose despojada de frutos y vilanos.



























Hasta quedar únicamente con las brácteas que poco a poco irán secándose también hasta quedar la planta totalmente reducida y seca.

La Olivarda desaparecerá y su lugar será ocupado por otras especies que aparecen en primavera, pero sus semillas esparcidas y también la polinización a través de los insectos aseguran su continuidad y al final del verano volverá a deslumbrarnos con sus bonitas flores amarillas.

Es el ciclo de la vida.

* Olivarda (Dittrichia viscosa) en flor


SERBAL COMUN


Este árbol caduco, el Serbal (Sorbus domestica L), en esta época es cuando tiene un colorido realmente bonito y que nunca me canso de admirar.

Os dejo las fotografías de hace una semana.

































Y para saber sobre él, podéis leer el artículo que ya escribí :  Serbal


FELIZ NAVIDAD a todos!





Como la verde hiedra que abraza el tronco del pino, os quiero enviar miles de abrazos y desearos una FELIZ NAVIDAD a todos con todo cariño.

Clicando encima de la postal .... ¡hay una sorpresa!

NEULES el dulce catalán en Navidad

 Neulas artesanas compradas en pastelería






Cada año os hablo de un postre típicamente navideño, así conocimos el origen del turrón y de los mazapanes, y este año es el momento de hablar del más tradicional de mi tierra, Cataluña, las exquisitas neules o neulas.


Las “neules” o neulas, son una especie de barquillos enrollados de forma cilíndrica, un dulce ligero y crujiente que se consume típicamente en Navidad y que forma parte de la tradicional gastronomía de Cataluña.

El nombre viene del vocablo latín nebula que significa niebla, nube o cosa ligera refiriéndose a la frágil y delicada consistencia de las neulas que se rompen con mucha facilidad. 

Se trata de una masa bastante líquida, elaborada con miel o azúcar, harina, clara de huevo, mantequilla, vainilla y en algunos casos esencia de limón. Su sabor suave, que se funden en la boca dejando el gusto de la vainilla, es mucho más ligero que el de los barquillos tradicionales, con los que a veces se confunden.

Para hacer las neulas se utiliza el “neulers” o barquillero, una especie de prensa en forma de tenaza, en la pletina se coloca una cucharada de la masa, se prensa apretando las dos planchas unos minutos y se recoge cocida con un palillo de madera en el que se va enrollando la pasta formando el típico cilindro. Seguidamente se retira el palillo antes de que la fina masa, ya enfriada, se rompa.

Este procedimiento es el antiguo sistema que también se utilizaba para hacer barquillos, que inicialmente eran redondos, como una oblea, es decir desenrollada y llevaba unos emblemas grabados a modo de decoración y que posteriormente se realizaron en forma cuadrada o plegada en triángulo, sustituyendo la prensa por una de forma cuadrada.


Neulots (neulas grandes) artesanos en la Fira de Nadal




























Las neulas son mucho más antiguas que el turrón, ya que vienen de los antiguos egipcios y romanos que ya presentaban obleas planas y redondas hechas con harina, azúcar y especias. En Cataluña, aparecen detalladas en un convite del día de Navidad que Jaume I, el conquistador,  rey de la corona de Cataluña y Aragón,  en el año 1267 ofrece a la nobleza y en donde presenta a los postres almendras, piñones y neulas, como una exquisitez.


En la época medieval, se solían tomar neulas con un vino añejo al que se le añadía pimienta y miel, como golosina, llamándolo “Neules al Piment” y que aparece en un antiguo villancico del siglo XV que dice : 

Gran maravella, verament
que les neules amb piment” 

(Gran maravilla, verdaderamente, las neulas con vino Piment)


Aquellas neules iniciales, eran planas, y no es hasta el siglo XVII que empiezan a hacerse enrolladas tal y como las conocemos en la actualidad. También a partir de esa época es cuando pasan a ser de consumo popular como dulce, primero en refinados establecimientos de Barcelona y después como uno más de los postres tradicionales de Navidad junto con turrones, mazapanes y otras delicias.

En la actualidad se siguen fabricando de forma artesanal, de hecho se pueden hacer en casa, pero en general se comercializan empaquetas en cajas de varias unidades. También las hay de chocolate y rellenas de turrón o mazapán, aunque estas en realidad se tratan de barquillos que suelen ser más consistentes para el relleno ya que las neulas tradicionales son mucho más ligeras.

Para los catalanes las neulas, además de un postre imprescindible en Navidad, son la combinación perfecta con el cava. Absorber un cava brut y sus burbujas a través del dulce sabor de una neula, es un auténtico placer.

Si no las habéis probado, ahora es la mejor ocasión. 

Coronas de Navidad

Foto de internet










Las coronas de Navidad, que hoy en día son simples adornos navideños, tienen un significado mucho más antiguo de lo que nos pueda parecer. Así poner un centro de mesa redondo o  aquella corona que colocamos en la entrada de nuestras casas,  hecha con ramas verdes, adornado con piñas, lazos, frutas o velas, tiene relación con la “Corona de Adviento” en la tradición cristiana.

Adviento, del latín adventus, o venida, es el periodo preparatorio para el recibimiento de la llegada de Cristo  y la Corona de Adviento  o guirnalda de Adviento simboliza el transcurso de ese período. 

Es una corona, un cículo, de ramas de pino o abeto y decorada con cuatro velas, tres de ellas de color morado y una rosada, que se van encendiendo, una cada semana, dejando la de color rosa para la semana anterior a Navidad . En algunas coronas se incluye una quinta vela blanca de mayor tamaño que se enciende el mismo día de Navidad. La familia se reúne en torno a la corona en la espera de la llegada de Jesús, la luz del mundo. 

Foto de internet : Corona de adviento



Esta especie de cuenta atrás, se recoge en el llamado Calendario de Adviento, cuyo uso se le atribuye a   Johann Hinrich Wichern, pastor protestante alemán, que en 1839 lo ideó para que los niños de la escuela fueran contando los días que faltaban para Navidad.  En la actualidad sigue teniendo gran popularidad entre los colegiales, que siguen con interés la llegada de la Navidad, en especial por disfrutar durante esas semanas de dulces, golosinas y chocolates que ahora se incorporan.

Pero la simbología de la corona de adviento es mucho más antigua que la cristiandad. El círculo, símbolo universal del ciclo de la vida y ciclo estacional, se relaciona con la muerte y renacimiento del sol, un culto invernal que proviene de rituales de los antiguos pobladores del norte de Europa. Confeccionado con ramas de árboles perennes, en señal de vida y velas que iluminan el culto al astro rey en el frío invierno del hemisferio norte.

Tal y como ocurre con la Rueda del año o calendario circular, el árbol de Navidad, San Nicolás o Santa Claus y las ramas de acebo y muérdago, la corona de adviento viene de las ancestrales culturas pre-cristianas de celtas y druidas del norte de Europa.

En resumen, la corona que se coloca en la puerta de la entrada del hogar, antigua tradición alemana, forma parte de la bienvenida que se ofrece a los invitados, y su contenido, frutas, lazos y piñas, la generosidad de los anfitriones.

En cuanto al centro de mesa circular, está más relacionada con la Corona de Adviento, la celebración de la llegada de Jesús y sus adornos, estrellas, velas y ángeles hacen referencia a la luz que ilumina y nos guía y los cánticos celestiales de bienvenida que le otorgamos al Niño Jesús en nuestro hogar.

FRASE 66

Paisaje de la comarca catalana de La Cerdanya (Foto: Montse)




La Tierra no es una herencia de nuestros padres,
sino un préstamo de nuestros hijos.


Proverbio indio

El Tió y el Pesebre



El Caga Tió o el Tió de Nadal, es una costumbre tradicional catalana que viene de muy antiguo, pero que aún hoy se sigue celebrando en Cataluña.

Es un tronco de madera, al que se viste con "barretina" o gorro tradicional catalán y se le pinta una simpática carita. Simboliza la luz y el calor que da al hogar al quemarse.
La tradición es llevarlo a casa días antes de Nochebuena y darle de comer y beber para que luego "cague" caramelos y golosinas para los niños, mientras se le canta su famosa canción.

Podéis ver lo que escribí en : Tradicions catalanes El Tió i El Caganer.







Tanto el Tió como el Caganer, son tradiciones catalanas, que al igual que hacer el Pesebre o Belén, representan las actividades infantiles más entrañables en Navidad.

Recuerdo que cuando era pequeña hacer el Pesebre era lo que más me gustaba en estas fechas. Preparar el lugar, las montañas de corcho, el establo, las figuras principales con el Niño Jesús tan pequeñito, los pastorcillos, el puente con un río de papel de plata, las lavanderas, los animalillos hundiéndose en el musgo y hacer arbolitos con ramitas de romero.

Después, hacerlo con mi hija y mis sobrinos me devolvió la magia de la Navidad, esa que se puede ver en la tierna mirada infantil. 


He rescatado del conjunto de figuritas, a este pequeño "Caganer", otra de las típicas tradiciones catalanas. Es la figura de un campesino defecando que se coloca en el Pesebre para que traiga buena suerte a través de la fertilización de la tierra que simboliza.

Más información en :  Tradicions catalanes El Tió i El Caganer.

En definitiva, la Navidad, celebración del Nacimiento del Niño Jesús, es esencialmente una fiesta en la que los niños son los principales protagonistas.

Plantas de la buena suerte

Foto Botanic Serrat : Cebolla de la suerte (Ornithogalum caudatum)






Son muchas las plantas a las que se les atribuye la facultad de aportar suerte, felicidad, dinero y todo tipo de buenos augurios, ya sea por ancestrales creencias, por sus propiedades curativas o por leyendas locales poco demostrables científicamente.

En Botanic Serrat hay dos de ellas, la cebolla de la suerte (Ornithogalum caudatum) y la planta del dinero (Plectranthus verticillatus), pero de ninguna de ellas he podido averiguar el motivo por el que se cree que dan buena suerte.



Foto Botanic Serrat : Planta del dinero (Peltranthus verticillatus)











Existen otras plantas también portadoras de buena suerte y dejando a un lado la gran cantidad de hierbas o plantas que puedan ser medicinales o beneficiosas porque nos aporten energía positiva, vitalidad, alegría, protección o atraigan el amor y la felicidad, me remito exclusivamente a aquellas que traen buena suerte en general.
¡Vamos a saber algo de cuatro de las más significativas!


* BAMBU de la suerte o TRONCO de la felicidad

No es un bambú, pero trae suerte según el Feng shui.
Su nombre científico es Dracaena sanderiana, un arbusto de tallos delgados nativo del Camerún.
Es una vara recta y delgada, que puede formar sinuosos entrelazados y que se comercializa para su cultivo como planta de interior, en cortos esquejes que se introducen en un jarrón de vidrio con agua.



* MONEDITA

Le llaman la planta de la abundancia y atrae el dinero al hogar.
Su nombre científico es Portulacaria afra y es una planta suculenta originaria del sur de África, que muchos confunden con la planta del dinero y que puede llegar a ser un arbusto.
Sus pequeñas y redonditas hojas verdes, como monedas, es posible que le haya adjudicado esa denominación común.



* PALO DE AGUA o TRONCO DEL BRASIL

Portadora de suerte y buena fortuna, lo llaman también el tronco de la felicidad.
Su nombre científico es Dracaena fragans “Massangeana” y es una planta tropical originaria de África, no de Brasil, de grandes y bonitas hojas verdes.
Se puede cultivar en los hogares en maceta o bien colocándola en un recipiente de vidrio con agua, lo mismo que la Dracaena sanderiana.



* TRÉBOL DE CUATRO HOJAS

El símbolo universal de la buena suerte por ser una variación infrecuente del trébol trifolio (tres hojas), cuyo nombre científico es Trifolium, un género de plantas herbáceas extendido por todas las regiones templadas del hemisferio norte.
Según la leyenda, cada foliolo tiene un significado: Esperanza, fe, amor y el cuatro la suerte, siendo esta última significación la que se otorgará a aquel que tenga la suerte de hallarla.


Estoy segura de que con tantas plantas portadoras de buena suerte, alguna habrá que tengáis en casa, pero si no es así, os envío a todos mucho cariño y os deseo muchísima suerte!



Fires de Nadal






En estos días es fácil encontrar ferias navideñas por distintos pueblos y ciudades, ferias en donde adquirir el árbol de Navidad, el muérdago y toda clase de adornos para decorar el hogar.

En Cataluña existen diversas "Fires de Nadal" o ferias de Navidad, unas más conocidas y otras más modestas, pero todas ellas nos ofrecen lo necesario para que estas fiestas reúnan los elementos que las hacen entrañables.

Santa Eulàlia de Ronçana, localidad de la provincia de Barcelona, ha celebrado hoy su "Mercat de Nadal" y ha sido muy agradable darse una vuelta esta mañana por las paradas y puestos de venta, tanto de elementos navideños como de artesanía.
De mi visita he recogido esta pequeña muestra de árboles y plantas más representativos, como el abeto y las ramas de eucalipto de la primera fotografía...







El Muérdago (Viscum) envuelto con papel celofán y adornado con un Papá Noël o Santa Claus, para regalarlo. ¡ Dicen que si te lo regalan da más buena suerte !




Este conjunto con muérdago y ramas de abeto sobre un tronco, sin lazos ni bolas de colores que enturbien su belleza natural me ha gustado mucho.




¡Y cómo no! no podía faltar la Poinsettia (Euphorbia pulcherrima) o la Flor de Pascua, que nos llegó de México y que se ha hecho un hueco entre nuestras tradiciones.

¿Os gustaría saber su historia? os dejo el enlace de lo que escribí :

* Poinsettia, la historia de una estrella de Hollywood


PALMERA el árbol del paraíso

Foto de Palmera (Washingtonia robusta) tomada en Castelldefels 







La primera fotografía, es de una pamera de abanico, Washingtonia robusta, originaria de México y la segunda es la que hay en mi jardín, la palmera canaria,  Fhoenix canariensis, especie endémica de las Islas Canarias, muy común como árbol ornamental en parques y jardines de toda la Península.

Existe una palmera llamada Palma de Navidad o Palma de Manila, Veitchia merrillii, nativa de Filipiinas,  llamada así por los bonitos frutos rojos que justamente da en esta época cercana a Navidad.

Pero lo cierto es que este árbol tan conocido no tiene mucho que ver con Navidad y aún así aprovecho estas fechas, llenas de simbolismos y tradiciones, para conocer detalles curiosos e interesantes del mundo vegetal, más allá de lo estrictamente botánico.


Foto Botànic Serrat : Phoenix canariensis



Lo que todos conocemos como Palmera o Palma es un género de árboles o arbustos pertenecientes a la familia de las Areaceae o Palmae, plantas monocotiledóneas, muchas arborescentes y que se distribuyen por las regiones cálidas y templadas del planeta. Esta familia comprende 200 géneros y unas 2.780 especies.

Si dejamos a un lado el aspecto botánico de este árbol singular y nos situamos en otro ámbito, sabemos que la palmera es, por excelencia, sinónimo de Paraíso ¿quién no ha imaginado una playa con una palmera, un oasis en el desierto lleno de ellas o una isla con su típica palmerita en el centro?

Esta imagen que asociamos tiene su explicación…

En la Biblia, el Génesis describe el paraíso terrenal dentro de un escenario sencillo en el que destaca un árbol, el árbol del bien y el mal, que no se ha asegurado que fuera un manzano, de cuyas ramas pendía el fruto prohibido y guarida de una serpiente, provocadora del pecado original de Adán y Eva que concluye con su expulsión del jardín del Edén o Paraíso.
Posteriormente, grabadores y artistas tratan de ilustrar ese idílico lugar, y ese árbol, en infinitas especies a lo largo de la historia, con una única excepción, la palmera, que aparece en casi todas las representaciones artísticas sobre el llamado Paraíso.

En la simbología del reino vegetal, la palmera no simboliza el árbol del bien y del mal, sino la Justicia. Una virtud simple, erecta, recia y que está por encima de las cosas terrenales, lo mismo que la palmera de tronco derecho y muy recto que se eleva a gran altura, sin adornos en sus ramas, de aspecto solemne pero sencillo y cuyos frutos maduran tras un largo período de fructificación, como tardan los justos en recibir su premio.
En las Sagradas Escrituras está presente en palabras de David “El justo florecerá como la palmera”.

El Jardín Simbólico, un tratado más místico que botánico, escrito en griego y perteneciente al impero Bizantino, durante el reinado del emperador Constantino, gran amante de los jardines, adjudica doce virtudes cristianas a doce plantas, dándole a la palmera el símbolo de la justicia.
La refinada cultura de Bizancio, puente entre oriente y occidente, deja latente este significado de emblema de justicia en ambas culturas.

Palmeras hubo en los jardines desde tiempos remotos, de los jardines helenistas hasta los del Renacimiento, pero sin duda los jardines árabes y los de la península ibérica en tiempos musulmanes fueron los que más admiración despertaron entre los viajeros del norte de Europa. También Cristóbal Colón describió como paraíso el paisaje del Nuevo mundo, tras admirar las hermosas playas y esbeltas palmeras (cocoteros) del Caribe.

Tanto las palmeras productoras de dátiles y aceites, como  las nuevas especies exóticas recién llegadas de América no tardaron en ser protagonistas de jardines que reyes, nobles y magnates decidieron cultivar extendiendo diferentes especies de palmeras por todo el  mundo,  todas ellas cargadas de simbolismo como icono del paraíso, ese en el que un día fuimos felices.


Arbustos con bayas rojas

Foto Botanic Serrat : Cotoneaster franchetii















Como cada año, y este ya es el cuarto, en Botanic Serrat hago un apartado especial para Navidad, mostrando las plantas que se utilizan para adornar, sus curiosidades, sus leyendas y tradiciones y todo lo que se relaciona entre la celebración de estas fiestas y el mundo de las plantas.



Después de todo lo escrito anteriormente la verdad es que queda poco por añadir, pero intentaré completar  al máximo esta serie y recopilar algunos de los datos que puede nos interese recordar.


Foto Botanic Serrat : Pyrancantha coccinea












Para empezar os muestro estos tres arbustos que en mi jardín, en estas fechas, ya tienen sus bayas rojas o anaranjadas, esas que darán alimento a los pájaros durante el invierno.

El primero, el Cotonester franchetti no se utiliza como adorno navideño, sin embargo el Espino de Fuego (Pyracantha coccinea) si tiene alguna aplicación en ornamentación. Con cuidado y eliminando las largas espinas que tiene en sus ramas, con ellas se pueden hacer bonitos centros de mesa, coronas de adviento con velas o sencillamente poniéndolas en un rincón o en un jarrón.


Foto Botanic Serrat : Ruscus acuelatus

Por último, el acebillo, Ruscus Acuelatus, era una planta que utilizaban los judíos, en los llamados Tabernáculos, para alejar las tormentas y el mal tiempo.


*  Cotoneaster franchetii

*  Pyracantha coccinea

*  Ruscus acuelatus


Brotes del ESPINAZO DEL DIABLO

Esta planta suculenta tan singular que me regalaron unos amigos, llamada el Espinazo del diablo (Kalanchoe daigremontiana) acaba de brotar por diversos puntos, en lo que parece ser su floración.

Desde que la planté ha crecido en longitud extraordinariamente formando unos tallos largos de los que van saliendo hojas carnosas y llenas de sus curiosos espolones. 



Esos espolones, al caer sobre la tierra, han formado dos nuevas plantas, así que ahora tengo cuatro y para mayor sorpresa en el ápice de las más grandes, las primeras, han sugido estos brotes.


Brotes que también surgen en otros puntos del tallo y de los que pronto espero ver las flores acampanadas que ofrece esta especie.
Confío en llevarme una buena alegría este fin de semana  ¡ya os contaré!